Nuestrx no a las Condiciones Resolutorias

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¿POR QUÉ VOTAMOS NO A LO QUE SE SUPONE UN BENEFICIO PARA LA GENTE?

En el último Pleno votamos NO a la “cancelación de las Condiciones Resolutorias”, que según explicó el Asesor Jurídico del Ayuntamiento en la Comisión Informativa carecen ya de efectividad, porque: “Nos oponemos porque estamos en desacuerdo con la opaca gestión de todo lo que tiene que ver con el SAREB, y con sus objetivos explícitos de priorizar claramente el saneamiento de la banca sobre el interés de los ciudadanos en cuestiones hipotecarias”.

Por supuesto que no hay ninguna intención de perjudicar a particulares, pues ya sabíamos por la Comisión Informativa en la que nos abstuvimos, que todos los demás Grupos Municipales votarían a favor de la mencionada cancelación. Pero queríamos que nuestro voto fuese una llamada de atención sobre el significado y práctica del SAREB, que es el mayor beneficiado de esta cancelación.

Para que se entienda bien es necesario unos apuntes sobre la SAREB , que intentamos aclarar con un resumen de este excelente artículo:

http://www.eldiario.es/zonacritica/banco_malo_PAH_vivienda_6_186941326.html

“la Sociedad de Gestión de Activos Inmobiliarios Procedentes de la Reestructuración Bancaria, (conocida por sus siglas de SAREB, y por su apodo de banco malo), que cumple las dos condiciones propias del mundo financiero, especialmente en España: que la banca siempre gana; y que cuando pierde lo pagamos nosotros.

La SAREB ha permitido a los bancos “buenos” sacar miles de viviendas, acabadas y a medio construir, enormes cantidades de suelo, y también préstamos irrecuperables. Más del 40% de los activos tóxicos de la banca ya son suyos.

Sobre el papel, la SAREB lo compra todo a precios más bajos de lo que decían valer en los balances de los bancos. Sobra decir con qué dinero están comprando todo ese ladrillo ruinoso: con nuestro dinero, con los más de 2.000 millones aportados por el Estado al constituir la SAREB, pero sobre todo con más de 50.000 millones garantizado por deuda con garantía del Estado. Es decir, garantizados por todos nosotros.

El banco malo empaqueta pisos, oficinas y suelo, y el paquete se lo coloca a quien tiene dinero para comprarlo, que no somos ni ustedes ni yo: los fondos de capital riesgo, los conocidos ‘buitres’ del mundo financiero, que están haciendo su agosto en España comprando todo lo que está de saldo: empresas en apuros, acciones devaluadas, servicios privatizados, patrimonio liquidado, préstamos pendientes de pago, y viviendas. Muchas viviendas. Toda esa vivienda que hoy necesitamos y que marcará el futuro inmediato del mercado inmobiliario, está quedando en manos de quienes buscan el lucro rápido.

Pero es que además tampoco es cierto que los buitres tengan dinero para comprar esos paquetes: son listos, no arriesgan, porque la propia SAREB, el banco malo (que con nosotros es despiadado, pero para los buitres tiene su corazoncito), les da todo tipo de facilidades: les aplica buenos descuentos, les busca financiación, les avala o incluso les cubre las pérdidas posibles en caso de que los precios sigan cayendo después de comprar, participando directamente en las operaciones para dar garantía. Con nuestro dinero, claro.

El banco malo es hoy el mayor vendedor de pisos en España. Incluidos pisos de desahuciados, o de quienes están a punto de serlo. Incluidos pisos vacíos que la PAH ha convertido en su “obra social”, dando ejemplo de lo que podrían hacer tantas administraciones. El banco malo, por supuesto, está dispuesto a echar a quienes convierten esos pisos vacíos en vivienda digna, y a la hora de negociar con los desahuciables actúa como el poli malo de la banca, implacable.

En las grandes ferias inmobiliarias la SAREB tiene stand propio, un mercadillo donde salda nuestro derecho a la vivienda de hoy y de mañana. Y para que todo el negocio quede en las mismas manos, la misma banca que ha traspasado sus pisos, es la que después ofrece líneas de financiación para las hipotecas de quienes compren esos mismos pisos”.

Como buen malo malísimo, apenas sabemos del banco malo. Se mueve en las sombras, en la clandestinidad. No da ruedas de prensa ni entrevistas, no comparece en el Congreso, apenas sabemos de su presidenta más que el nombre, Belén Romana, y su sueldo, 33.000 euros al mes. Para más recochineo, aunque la casi totalidad del dinero con que cuenta la SAREB es dinero público, le han dado forma de sociedad privada, para no computar como deuda, hinchando la participación del capital privado de forma desproporcionada a su aportación. Así puede moverse a sus anchas, sin rendir cuentas ante nadie, en la opacidad más absoluta. Gastando nuestro dinero sin que sepamos cómo.

El banco malo vino con el rescate europeo. Ahora nos anuncian que el rescate se cerrará pronto, pero sin embargo el banco malo se queda. Y cada día es más malo. Por ahora, el único superhéroe que le opone resistencia es la PAH, con ayuda de algunos tribunales. Ayudémosles en este combate desigual”.

Un voto afirmativo hubiera significado para nosotr@s compartir una postura acrítica ante la actividad del SAREB, el mayor beneficiado de la cancelación de las condiciones resolutorias. Por lo que votar NO, nos pareció lo más coherente. Recientemente ha aparecido en prensa:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2015/07/17/catalunya/1437139644_557839.html

que el SAREB, cederá pisos para alquiler social al Ayuntamiento de Barcelona. Esperemos que esto sea el principio de una nueva orientación que se generalice.